• Novedades fiscales que afectan a la vivienda

    Novedades fiscales que afectan a la vivienda

    18 de Mayo de 2016

    Desaparece la deducción estatal por alquiler para los inquilinos con contratos firmados a partir de 2015

    La campaña de la Renta 2015, que recoge muchas novedades de la reforma fiscal, arranca con novedades fiscales para la vivienda. La más importante es la desaparición de la deducción estatal en el IRPF por el alquiler de una vivienda habitual para todos los inquilinos cuyos contratos de alquiler se firmaron a partir de 2015, una medida que no afecta a las deducciones autonómicas. En cambio, los inquilinos con contratos anteriores a esa fecha pueden seguir deduciéndose el 10,05% de las cantidades satisfechas en 2015 y años sucesivos mientras mantengan el contrato de alquiler de su vivienda habitual, y siempre que su base imponible sea inferior a 24.107,20 euros anuales, recuerdan los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).

    En la renta 2015 existe ya una reducción única del 60% para el rendimiento neto declarado por el arrendamiento de la vivienda, desapareciendo así la distinción de la rebaja en función de la edad que elevaba al 100% la reducción cuando el inquilino era menor de 30 años.

    Por su parte, los contribuyentes que compraron su vivienda habitual o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013 mantienen el derecho a la desgravación en 2015 y sucesivos años siempre que hayan deducido por dicha vivienda en 2012 o en años anteriores. En este caso, pueden deducirse hasta un 15% de las cantidades invertidas con un límite de 9.040 euros. Por el contrario, los que compraron después de esa fecha ya no tienen opción a la deducción estatal, aunque los residentes en País Vasco y Navarra, que tienen su propio IRPF, pueden seguir disfrutando de la desgravación.

    Igualmente, “todas las comunidades autónomas de régimen común, salvo Castilla-La Mancha, tienen establecidas diferentes deducciones a la inversión en la vivienda habitual, o a determinadas obras de adecuación en las mismas, sujetas a sus propias limitaciones, requisitos, colectivos y tipos”, explican en Gestha.

    La reforma fiscal ha empeorado el tratamiento de las llamadas imputaciones de renta inmobiliarias. En general, se considera que los inmuebles urbanos (no arrendados ni afectos a actividades económicas), excluyendo la vivienda habitual y el suelo no edificado, generan una renta a efectos fiscales del 2% del valor catastral (el 1,1% si el valor ha sido revisado a partir del 1 de enero de 1994). La reforma fiscal reduce este plazo a los 10 años anteriores, de modo que aumentará al 2% la tributación de numerosos inmuebles.

    Además, el llamado “hachazo” fiscal inmobiliario, según Gestha, supone la supresión de los coeficientes de corrección monetaria a partir de 2015, los cuales corregían la depreciación monetaria actualizando el valor de adquisición. Respecto a los llamados coeficientes de abatimiento, que permiten disminuir parte de las plusvalías en las ventas de bienes no relacionados con actividades económicas adquiridos antes del 31 de diciembre de 1994, se aplican solo hasta un importe de 400.000 euros y a la parte proporcional de la ganancia obtenida hasta el 20 de enero de 2006 (esta puede quedar libre de tributación). Por tanto, los coeficientes de abatimiento siguen siendo aplicables en una buena parte de las transmisiones.

    Se mantiene la clásica exención por reinversión en vivienda habitual que evita tributar por la ganancia patrimonial de la venta de la anterior vivienda habitual del contribuyente, siempre que el importe total de la venta se reinvierta en una nueva vivienda habitual en los dos años anteriores o posteriores a la venta de la vivienda antigua. La novedad es que las ganancias obtenidas por los mayores de 65 años con la venta de cualquier tipo de bien quedan exentas de tributación. No obstante, esa exención se producirá siempre y cuando las ganancias se destinen a la creación de una renta vitalicia asegurada, con un límite de 240.000 euros y en un plazo de seis meses.

    El plazo para presentar la declaración se extenderá desde el 6 de abril hasta el 30 de junio en el caso de que la presentación se haga de forma electrónica. Si se hace de forma presencial o por otro medio, los plazos son más ajustados, desde el 10 de mayo hasta el 30 de junio, ya que el objetivo de Hacienda es potenciar la presentación telemática.

    Los Técnicos de Hacienda recuerdan que no están obligados a presentar la declaración los contribuyentes que tan solo perciban salarios inferiores a los 22.000 euros brutos anuales, siempre y cuando procedan de un solo pagador o bien si, procediendo de varios, la suma de lo ingresado por parte del segundo y restantes no excede los 1.500 euros al año. En caso contrario, si supera esta cantidad, el límite exento será de 12.000 euros brutos anuales, en lugar de 22.000 euros. Además, los contribuyentes deben tener en cuenta las peculiaridades fiscales propias de su región, pues no todos saben que las comunidades autónomas tienen transferida la capacidad de aprobar sus propias deducciones en determinadas materias, algunas tan importantes como el alquiler o la inversión en vivienda habitual, e incluso la posibilidad de realizar cambios en los tipos del IRPF.

  • Renta 2015: ¿Declaración individual o conjunta?

    Renta 2015: ¿Declaración individual o conjunta?

    18 de Mayo de 2016

    Dentro de una “unidad familiar”, los integrantes deben decidir si presentan la declaración de la renta de manera individual o de manera conjunta. Elegir una u otra vía dependerá de la situación económica de cada cónyuge, de si se tienen hijos en común, si hay alguna otra deducción aplicable

    • ¿Cuál conviene más?

    Dependerá de múltiples factores, como si uno de los dos miembros de la pareja está en paro o tiene un ingresos muy bajos, si los hijos reciben algún tipo de renta, si hay deducciones...

    Como norma general, la declaración de la renta conjunta interesa a los matrimonios en los que uno de los cónyuges no recibe ingresos o si los recibe son muy bajos. También será recomendable para las familias monoparentales cuando los hijos no perciben rentas. No obstante, los expertos recomiendan usaralgún simulador para saber qué opción es más conveniente en cada caso concreto

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    • Si ambos cónyuges trabajan

    En el caso de que ambos cónyuges trabajen, normalmente es más conveniente que cada uno presente ladeclaración individual. De esta manera, (ha subido desde los 5.151 euros de la campaña anterior), es decir, una reducción conjunta de 11.100 euros.

    Si se optara por la declaración conjunta, el mínimo sería el mismo (5.550 euros), con independencia del número de miembros que integran la unidad familiar. Además, se aplicaría una reducción en la base imponible de 3.400 euros anuales por tributación conjunta en caso de unidad familiar compuesta por matrimonios no separados legalmente. Aún así, el total de ambas reducciones sería de 8.950 euros, por debajo de los 11.100 euros de dos declaraciones individuales.

    En caso de unidad familiar monoparental, la base imponible se reduce en 2.150 euros

    • Aumento del mínimo en función de la edad

    En tributación conjunta, el incremento del mínimo personal en función de la edad podrá aplicarse por cada cónyuge que cumpla los requisitos (ser mayor de 65 años o de 75 años).

    - Cuando el contribuyente sea mayor de 65 años, el importe del mínimo se aumentará en 1.150 euros anuales: pasa de 6.069 euros a 6.700 euros con la reforma.

    - Cuando el contribuyente tenga más de 75 años el importe del mínimo se elevará adicionalmente en 1.400 euros anuales: pasa de 7.191 a 8.100 euros con la reforma.

    • Si solo trabaja un cónyuge

    Si solo uno de los dos miembros de la pareja percibe ingresos interesará más hacer la declaración conjunta ya que se podrá aplicar además del mínimo personal de la renta, la citada reducción por unidad familiar (3.400 euros).

    • Padre o madre separado con hijos

    El padre o madre no casado, viudo o separado legalmente con los hijos menores que convivan con él o con ella, tendrá una reducción en la base imponible de 2.150 euros anuales. Pero esta reducción no será aplicable si los padres no están casados pero viven juntos ya que el padre y la madre conviven (“no será aplicable si el contribuyente convive con el padre o la madre de alguno de los hijos de la unidad familiar”). Más noticias sobre las retribuciones a familias aquí

    • Deducción por vivienda

    Si el matrimonio tiene una hipoteca a medias sobre la vivienda habitual con derecho a deducción, es más conveniente hacer la declaración por separado, ya que base máxima de la deducción es por declaración. Cada uno de los cónyuges que tenga derecho a la deducción podrá aplicarla, es decir, se aplica una deducción del 15% de 9.040 euros para cada uno, esto es, un total de 18.080 euros.

    • Aportaciones a planes de pensiones

    Los límites máximos de reducción previstos por aportaciones a los distintos sistemas de previsión social, serán aplicados individualmente por cada mutualista o partícipe integrado en la unidad familiar.

    • ¿Quién puede presentar la declaración conjunta?

    Para poder presentar la declaración de la renta de forma conjunta, los contribuyentes deben formar parte de una unidad familiar, esto es, o estar casados o tener hijos (o las dos). Se considera unidad familiar un matrimonio y, si los tienen, sus hijos; o bien una unidad monoparental, formada por un progenitor y sus hijos.

    Una pareja no casada con hijos comunes no forman una unidad familiar. Uno de los progenitores podrá declarar como unidad monoparental con los hijos comunes, y el otro progenitor declarará de forma individual.

    Dado que el ejercicio fiscal concluyó el 31 de diciembre de 2015, será la situación familiar en esta fecha la que será aplicable en la declaración de la renta.

  •  Calendario Confirmar borrador ¿Tengo que declarar?

    Calendario Confirmar borrador ¿Tengo que declarar?

    18 de Mayo de 2016

    Estamos en plena campaña de la Renta 2015. El pasado 6 de abril marcó el inicio del calendario de la renta 2016 para presentar el IRPF del ejercicio pasado. Esta será la primera declaración que recoja la reforma fiscal del Gobierno, por lo que incluye novedades como la rebaja de tipos, también cambios en algunas deducciones o la nueva herramienta Renta Web.

    Hasta el próximo 30 de junio (cinco días antes si se quiere domiciliar el pago) los contribuyentes podrán rendir cuentas con Hacienda, presentando la declaración por IRPF del ejercicio 2015, bien por internet o bien de manera presencial (a partir del 10 de mayo). Además, ya se puede pedir cita previa para ser atendido en oficinas de la agencia tributaria. 

    Aquí van las próximas fechas clave para el contribuyente, además de algunas otras novedades que se incluyen en esta declaración:

    • A partir del 6 abril: solicitud del borrador y confirmación por internet del borrador de renta y de las declaraciones de renta 2015 y patrimonio 2015. Los datos fiscales de los contribuyentes estarán también disponibles. Se podrá acceder desde el portal de Servicios personalizados de renta. A partir de esta fecha se podrá descargar el programa Padre. Arranca el servicio telefónico de información.
    • Desde el 4 de mayo: se inicia el servicio de petición de cita previa para ayuda y atención en oficinas.
    • Desde el 10 de mayo: presentación de la declaración de la renta de manera presencial de declaraciones en papel, cualquiera que sea su resultado: a ingresar, a devolver o negativo. En entidades colaboradoras, Comunidades Autónomas y oficinas de la Agencia Tributaria del borrador y la declaración anual.
    • Hasta el 25 de junio: presentación del borrador y declaración de la renta con resultado a ingresar con domiciliación bancaria. Es el último día para presentar las declaraciones con domiciliación bancaria.
    • 29 de junio: Último día para solicitar cita previa
    • 30 de junio: último día para presentar la renta 2015 en todas sus versiones excepto las declaraciones con resultado a ingresar con domiciliación bancaria (que finaliza el 25 de junio). También vence el plazo para trabajadores sujetos al régimen especial tributación por IRPF por desplazamiento.

    ¿Qué novedades trae la Renta 2015?

    La declaración de la renta que se presenta en 2016 (referida al ejercicio 2015) es la primera bajo el efecto de la reforma fiscal. Las nuevas deducciones a las familias son la principal novedad: 1.200 euros (o 100 al mes) para familias numerosas, familias con ascendientes o descendientes discapacitados o familias monoparentales con dos hijos. Además, desaparece la deducción por alquiler y cambia la fiscalidad del ahorro, de los dividendos y de las ganancias y pérdidas patrimoniales. Todas las novedades de la nueva campaña están recogidas en el Especial de la Renta de Cinco Días donde se recogen todas las claves de la nueva campaña. 


    Cómo confirmar el borrador en tres pasos

    Ya se podrá confirmar el borrador de la renta, desde la plataforma Renta WEB. Para poder acceder, será necesario contar con certificado electrónico, cl@ve PIN o bien el número de referencia 409.

    ¿Cómo lograr el número de referencia?

    La Agencia Tributaria ofrece en la web un servicio que, mediante un mensaje SMS facilitado por el contribuyente, le indica su número de referencia de Renta. Para obtenerlo, se necsita el NIF, la casilla 490 de la renta anterior y un número de teléfono móvil.

    Para hacerla presencial ¿cómo y cuando pedir cita previa?

    Los contribuyentes que ganen menos de 65.000 euros podrán solicitar cita previa para ser atendidos en una oficina de la agencia tributaria. Podrán modificar el borrador o realizar la declaración. Se puede solicitar en internet o en el teléfono de petición de cita previa para Renta, 901 22 33 44.

    ¿Me conviene hacer la declaración?

    En principio, deben que cumplir con Hacienda todas las personas físicas residentes en España, pero hay excepciones. El contribuyente que haya generado ingresos y retenciones a cuenta puede elegir si le conviene o no hacer la declaración.

    Aquellas personas que cobren menos de 22.000 euros de un único pagador (no cuenta si los pagadores secundarios no suman más de 1.500 euros) no están obligados. Si el contribuyente tiene varios pagadores el mínimo para presentar declaración baja a 12.000 euros (eran 11.200 antes de la reforma fiscal). No obstante, aunque no esté obligado, el contribuyente sí debe presentar declaración si quiere recibir devolución de las retenciones o ingresos a cuenta aplicados.

    ¿Qué pasa si me equivoco?

    Si se cometen errores u omisiones en la declaración de la renta, la responsabilidad última es del contribuyente.Cambios en la vida familiar, subvenciones, referencias catastrales o aspectos relativos a la deducción por vivienda son algunos de los fallos más habituales y que conviene  revisar antes de confirmar el borrador.